Diferenciarse incide en el posicionamiento de la escuela en el entorno y por lo tanto debe formar parte de la estrategia de una escuela.
En el ámbito de la gestión se dice que diferenciarse es crear una ventaja competitiva clave para sobrevivir en el entorno. Esto no es un reto fácil cuando hablamos de un intangible como es la educación, porque en la decisión de elección de un intangible inciden aspectos con una componente importante de subjetividad emocional.
Con esto quiero decir que nuestra identidad diferencial está formada por lo que hacemos, tangible, se ve y se percibe, hacemos clases, hacemos extraescolares, salidas, tenemos maestros, instalaciones, etc. y cómo lo hacemos, intangible, el estilo, lo que marca nuestra identidad como escuela.
La comunicación es una de las herramientas clave para dar a conocer a nuestro público lo que nos hace diferentes de los demás. No sólo es necesario tener un factor mejor que los demás, sino que éste también debe ser percibido por las familias como tal y por lo tanto hay que saber comunicarlo. Sino lo comunicamos bien no se sabrá.
Sin embargo, si echamos un vistazo a las cuentas de las escuelas en las redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, si miramos algunas de sus páginas web, tendremos la impresión de que las escuelas hacemos todas lo mismo. Esto toma sentido en la medida que las plataformas de gestión y las páginas Web se han estandarizado; Wordpress, Wix, Strikingly, Canva son algunos ejemplos abiertos por no comentar algunos específicos del sector de la educación.
La verdadera diferenciación no debe tener como base la comunicación, ni la presencia en redes, ni las puertas abiertas; la comunicación es hacer presente aquello en que somos mejores pero la verdadera diferenciación de una escuela es lo que aporta valor en nuestra razón de ser.
Nos hemos preguntado ¿Qué hace nuestra escuela diferente de las demás ?, ¿Qué esperan encontrar las familias en nosotros ?, ¿Por qué vienen ?, ¿Qué hacen las otras escuelas que no hacemos nosotros y que las familias valoran ?, o ¿En qué destacan respecto de nosotros ?.
Una herramienta DAFO puede sernos de ayuda en el trabajo de reflexión. Recordad, puntos fuertes y puntos débiles cuando hablamos de lo que depende de nosotros y amenazas y oportunidades para aquellos aspectos que suceden sobre los que no podemos influir.
Hay otras herramientas en el marco de la gestión además del tradicional DAFO, yo propongo Canvas, sábana en inglés. Canvas es una herramienta práctica e intuitiva que nos puede ayudar en el análisis y la reflexión de la globalidad de escuela. Es un modelo que aporta sistemática para escribir las bases sobre las que nuestra escuela aporta valor a la comunidad. Canvas hace que trabajemos y analicemos nueve ámbitos de nuestra organización, segmento de clientes, propuesta de valor, canales de distribución, relación con los clientes, flujo de ingresos, recursos clave, actividades clave, acuerdos y alianzas clave y costes estructurales. En un próximo post hablaremos del modelo de Canvas como herramienta de gestión as las escuelas.
Estas herramientas deben ayudarnos a identificar nuestra identidad diferencial y ser capaces de definir qué podemos hacer para diferenciarnos. ¿Pero qué formas de diferenciarse hay?
La que sustentaría una auténtica diferenciación es la del propio servicio educativo. Hablaríamos del Proyecto educativo y del modelo de escuela.
¿Qué hay en nuestro proyecto de escuela que nos hace diferentes? Si pensamos que es el aprendizaje de las lenguas, o bien que trabajamos por proyectos o que desarrollamos los alumnos en todas sus dimensiones, o que trabajamos las tecnologías, o la educación emocional, o que somos una escuela internacional, tenemos que hacer un esfuerzo grande para explicarlo bien para que las familias perciban esta diferenciación dado que la mayoría de escuelas tenemos todos estos puntos en nuestro proyecto educativo.
El otro aspecto que contribuye en la diferenciación de la escuela, es el equipo de personas que trabaja, ellas son las que prestan el servicio y atienden al alumnado y las familias. En una organización de servicios a las personas, son justamente estas las que le aportan valor y esa diferenciación tan deseada. Las personas que trabajan en la escuela, los maestros y los no maestros aportan conocimiento y estilo y coge sentido aquí hablar de la necesidad de una gestión de personas que aporte innovación en la escuela. Puedes leer el Reto número 7 que justamente va de eso.
Otra forma de diferenciación son los servicios añadidos que complementan otros, por ejemplo, más horas de velador, desdoblamiento de clases, oferta de actividades no lectivas amplia, menús innovadores y adaptados a las nuevas tendencias en alimentación, patios dinámicos, etc. Seguro que si pensamos podemos hacer mucho en este ámbito de diferenciación.
Construir una buena imagen de marca también nos ayuda a diferenciarnos. Una marca que lleva asociados todo nuestro valor, lo que somos, que hacemos y cómo lo hacemos. Esto se consigue haciendo las cosas muy bien y con una comunicación adecuada.
De todas estas formas de diferenciación, no será una cosa u otra, seguramente debe será una combinación.
Esto son formas para diferenciarnos, pero saber realmente que podemos hacer para diferenciarnos solo lo conseguiremos a través de la innovación. Hoy en día lo que marca la diferencia en las organizaciones, es la innovación. La innovación es la principal fuente de mejora de lo que ya hacemos o de encontrar cosas nuevas que hacer y, tanto una cosa como otra, nos hace diferentes del resto.

En las escuelas hay infinita creatividad e imaginación y toma sentido encontrar sistemáticas que faciliten canalizar esa creatividad a través de procesos de innovación que nos hagan trabajar de forma fácil en la búsqueda incansable de nuevos modelos que gusten a las familias.
La implantación de procesos de innovación requiere una cultura de la innovación, hábito de hacerlo, requiere metodología, como la de gestión de proyectos que hemos comentado en el Reto 2 y requiere una estructura de innovación para hacer que las cosas pasen.